Ya sabemos en qué consiste la tasa de descuento y cómo utilizarla para comprar una tele. Hoy toca ponerse algo más serio y aprender a usarla para lo que realmente te interesa:
- Invertir: ¿Cuánto debería pagar por estas acciones, por esta vivienda o por esta gasolinera que quiero comprar?
- Ahorrar: ¿Cuánto tengo que apretarme el cinturón si quiero jubilarme con 100.000 € en el bolsillo?
Invierte al precio justo con la tasa de descuento
La gran pregunta a la hora de plantearse una inversión es ¿cuál es el precio que debo pagar para que esta operación me resulte interesante? Invertir en la mejor empresa del mundo, en el inmueble más exclusivo de tu ciudad o en la colección de sellos más valorada del siglo XIX puede ser una decisión ruinosa si pagas demasiado.
Gracias a la tasa de descuento, te asegurarás de poner los pies en el suelo y alejarte de los precios desorbitados cuando inviertas. Conozcamos primero la empresa que quieres evaluar y, después, apliquemos los pasos básicos para hallar tu tasa de descuento, que te dirá cuál es el precio máximo que deberías pagar para alcanzar la rentabilidad que deseas.
Tu objetivo: Una empresa textil
Tu amigo Pancho trabaja en una fábrica textil en Albacete. Se trata de una empresa que cotiza en bolsa llamada «Telas Albacete» y que, por lo que te cuenta Pancho, es un negocio predecible y estable. Su beneficio crece ligeramente año tras año y no experimenta grandes sobresaltos, así que decides estudiar la compra de unas acciones para invertir.
Después de estudiar bien el negocio de la empresa, de analizar sus últimos balances y sus cuentas de resultados, y de hacer proyecciones de beneficios futuros, concluyes que los beneficios por acción calculados de forma conservadora se moverán en torno a estas cifras:
2017: 1 €
2018: 1,03 €
2019: 1,05 €
2020: 1,09 €
2021 en adelante: 1,09 €
Aunque es un negocio estable y predecible que puede seguir creciendo poco a poco durante muchos más años, prefieres no creerte el cuento de la lechera y asumir que, a partir de 2021, la empresa no crecerá más. Si has pecado de conservador al hacer esto, lo único que ocurrirá es que ganarás más de lo que esperabas. No hay problema con esto, ¿verdad?
Ya tienes el beneficio esperado de tu posible inversión pero, ¿cuánto deberías pagar por estos beneficios futuros? Cuanto más pagues, menos rentabilidad recibirás. Para hacerte una idea de por dónde anda el mercado últimamente, lo primero que haces es aplicar el paso 1 para hallar la tasa de descuento:
1. Encuentra planteamientos financieros similares a la operación que te planteas
Resulta que, al analizar otras empresas del sector textil que cotizan en bolsa, ves lo siguiente:
El gran líder
El gran líder textil a nivel mundial, que le da mil vueltas a Telas Albacete, cotiza en bolsa y es una gran compañía muy estable que lleva 40 años arrojando beneficios consistentes. Con los precios actuales de la cotización y los beneficios que probablemente tendrá en el futuro, la rentabilidad a medio plazo debería ser del 5,5 % anual más o menos.
Portutextil SL
Hay una empresa textil portuguesa del tamaño de Telas Albacete que también cotiza en bolsa. Tras analizarla, te das cuenta de que no es tan estable y segura como Telas Albacete. Portutextil SL está ligeramente endeudada y, al contrario que Telas Albacete, que tiene muchos pequeños clientes, Portutextil SL vende fundamentalmente a cuatro grandes distribuidores. Si pierde uno de estos clientes, sus resultados se resentirán muchísimo.
Con la cotización actual y los beneficios que tendría en el futuro si no surgen imprevistos, la rentabilidad acabaría siendo del 8% aproximadamente.

Tras aplicar el paso 1, ya sabes cuáles son las rentabilidades actuales del sector. Si esperabas un 30%, ya te puedes olvidar: será mejor que inviertas en otro sector más rentable. Si esperabas un 2%, ¡felicidades! Acabas de descubrir que estabas dispuesto a pagar muchísimo más de lo que deberías.
Dado que Telas Albacete no es ni un valor tan seguro como el líder mundial del sector (5,5% de rentabilidad) ni tan arriesgado como Portutextil SL (8% de rentabilidad), parece razonable pensar que la rentabilidad que debes esperar de Telas Albacete se encuentra entre estos dos valores, digamos un 6% o un 7%. De momento, esta es la tasa de descuento que debes aplicar sobre el beneficio futuro que calculaste para la empresa. Ahora pasas al punto 2.
2. Compara la operación con otras alternativas (coste de oportunidad)
Ya tienes una primera tasa de descuento, pero hay que seguir afinando. ¿Qué ocurre fuera de esta industria?
Si los tipos de interés que te ofrece el banco por un depósito a plazo fijo son del 1%, los bonos del Estado ofrecen un 3%, los bonos de Coca-Cola ofrecen un 4% y los bonos de Uganda ofrecen un 12%… parece que todo cuadra. Las alternativas de inversión más seguras rinden menos del 6-7% que (de momento) piensas exigirle a Telas Albacete y, las alternativas más arriesgadas, lógicamente rinden más.
¿Y si resulta que, al analizar el coste de oportunidad, ves que los bonos de Coca-Cola ofrecen una rentabilidad del 6%?
En este caso deberías ser más exigente con Telas Albacete. Si el bono de la (probablemente) empresa más segura del mundo ofrece casi la misma rentabilidad que pensabas exigirle a una fábrica mediana de Albacete (y no olvides que los bonistas tienen más protección que los accionistas en caso de quiebra), es que te has quedado corto. Será mejor que compres bonos de Coca-Cola al 6% o que pagues menos por las acciones de Telas Albacete, de forma que te puedan rendir, por ejemplo, un 8,5%. Esta será (de momento) tu nueva tasa de descuento.
PEQUEÑO PARÉNTESIS IMPORTANTE
Esto que acabas de hacer, comparar la rentabilidad de otras alternativas con la rentabilidad que parecía adecuada en el paso 1, es lo que el ciudadano medio no hace. Luego llegan los «Ay, madre mía».
Si vives en España o en cualquier otro país que haya sufrido una burbuja inmobiliaria recientemente, seguro que has escuchado historias de este estilo: «Compré a ese precio porque era lo normal de la época, ¿cómo iba a saber que los pisos caerían?»
«Era lo normal de la época» muestra que compararon, sí, pero solo compararon inmuebles con inmuebles (el punto 1), por eso los precios parecían razonables. No compararon con las alternativas (el punto 2).
En 2007, justo antes del desplome inmobiliario en España, la rentabilidad por alquiler era del 4%. Los bancos, sin embargo, llegaron a ofrecer rentabilidades similares en productos garantizados. En la imagen siguiente está el Euribor de aquel año y al final de esta página del Banco de España, puedes ver que la media de los depósitos a 2 años o más era del 3,3% (por lo que no sería difícil encontrar algún banco que ofreciese cerca del 4%).

Claro, ¿quién iba a invertir en pisos y asumir el riesgo de no encontrar inquilinos o de que no pagasen si el banco de toda la vida te ofrecía la misma rentabilidad por tu dinero? El mercado corrigió el desequilibrio y puso los precios en su sitio.
3. Analiza otros factores y haz los ajustes necesarios
De momento tienes una tasa de descuento del 8,5%, pero aún quedan algunos ajustes por hacer, los que son completamente subjetivos y personales.
¿Estás contento con el 8,5% de rentabilidad por invertir en bolsa? Aunque esta sea la cifra a la que has llegado, puede que tú no aceptes menos de un 10% por invertir en bolsa. Consideras que la bolsa no es un juego y es mejor protegerte siendo un poco más exigente, así que vas a exigir un 10%, aunque otros se puedan conformar con el 8,5%.
Además, resulta que hay algún detalle que no te acaba de gustar sobre Telas Albacete. No es nada serio que indique que es mejor no invertir; puede ser un juicio pendiente contra varios empleados que reclaman indemnizaciones, un retraso en los cobros a algún cliente… así que, para cubrirte las espaldas, le añades un punto o dos más a la rentabilidad que pides, solo por si acaso. Al final, tu tasa de descuento para esta empresa es del 11-12%.
Quizá tu amigo Pacho, que trabaja en la compañía, sepa que ese juicio pendiente no va a ningún lado y él se conformará con un 10% (es decir, estará dispuesto a pagar algo más que tú por cada acción). La tasa de descuento que cada inversor empleará no tiene por qué ser la misma.
Y ahora que tienes la tasa de descuento… ¿cuánto deberías pagar por las acciones?
Para averiguar cuál es el precio que debes pagar para obtener la rentabilidad de tu tasa de descuento, solo queda descontar los beneficios de la forma que vimos el lunes pasado. Así sabrás el valor actual de las ganancias que esperas tener, para no pasarte con el precio que debes pagar por las acciones.
- El beneficio que esperas dentro de un año, lo divides entre 1 + la tasa de descuento (12%). Es decir: 1 € / 1,12 = 0,89 €
- El beneficio que esperas dentro de dos años, lo divides también entre 1.12, pero dos veces. Es decir: 1,03 € / 1,12 / 1,12 = 0,82 €
- El beneficio que esperas dentro de tres años, lo divides tres veces entre 1,12…
- El beneficio que esperas a partir de 2021 se calcula de forma algo distinta porque incluye todos los años futuros, no solo 2021. Se calcula dividiendo el beneficio descontado del año anterior, 2020, entre la tasa de descuento: 0,69 € / 0,12 = 5,77 €.
| Año | Beneficio futuro | Beneficio descontado/actualizado al presente |
| 2017 | 1 € | 0,89 € |
| 2018 | 1,03 € | 0,82 € |
| 2019 | 1,05 € | 0,75 € |
| 2020 | 1,09 € | 0,69 € |
| 2021 en adelante | 1,09 € | 5,77 € |
| Total: 8,93 € |
Si sumas estos beneficios actualizados al 12% (tu tasa de descuento y rentabilidad objetivo), llegas al precio que deberías pagar por cada acción de Telas Albacete: 8,93 €. Si realizas el cálculo con el 11% de tasa de descuento, te saldrá un precio algo más generoso: 9,75 €. Haz los cálculos tú mismo para comprobar que has entendido el funcionamiento. Si algo no cuadra, ¡pregunta en los comentarios!
En definitiva, deberías pagar entre 9 € y 10 € por cada acción de Telas Albacete para recibir el 11-12% de tu tasa de descuento. Este es tu precio de referencia.
- ¿Y si resulta que las acciones cotizan a 25 €? No compras, simplemente esperas el tiempo que haga falta hasta que se pongan a tiro y, mientras tanto, buscas otras alternativas de inversión que sí te ofrezcan la rentabilidad que deseas. Puede que otros acepten este precio, pero no tú. Telas Albacete será una buena empresa pero no cotiza a un precio atractivo para ti.
- ¿Y si resulta que las acciones cotizan a 6 €? ¡Fantástico! Están más baratas de lo que consideras un precio justo, así que comprando obtendrás una rentabilidad muy superior a ese 11-12% que buscabas si has realizado bien los cálculos.
###
Ahora que sabes cómo calcular el precio que deberías pagar por una inversión, te propongo la última vuelta de tuerca. ¿Eres capaz de calcular cuánto dinero necesitas invertir para hacer un gran viaje o comprarte un coche dentro de unos años?
Una pista: Los tres factores son el número de años que faltan hasta la compra, el precio que pagarás y la rentabilidad que puedes obtener hasta entonces.
Aquí va la fórmula:
Precio del coche o viaje / (1 + rentabilidad que puedes obtener). Repite la división tantas veces como años quieras mantener la inversión 🙂
Interesante forma de explicarlo, muy didáctico, gracias!
¡Gracias, Soldadito! 🙂
El problema principal es el de siempre: predecir como le puede ir a una empresa en el futuro. Son tantas las variables que hay que hilar muy fino y aun así siempre hay posibilidades de equivocarte.
Muchas gracias Antonio por la explicación, sigo aprendiendo mucho con este blog.
Hay que hilar finísimo, sí, pero apunto en la lista de futuros artículos uno con un par de trucos para calcular una tasa de crecimiento 🙂
¡Un saludo!
Edito: Ya está el artículo. Cómo calcular el crecimiento de los beneficios. ¡Espero que te oriente!
Entiendo el calculo y el procedimiento pero me pierdo en que se haga con el beneficio y no con el dividendo, ya que influiria la tasa de distribución en lo percibido finalmente. Puede que sea para poder comparar entre empresas pero lo que finalmente cuenta es lo que pago y lo que recibo no? Gracias una vez mas.
¡Hola, Javier!
Se calcula sobre el beneficio porque, aunque no se reparta como dividendo y se quede en la empresa, la empresa pertenece a sus dueños, por lo que al fin y al cabo es lo mismo. Eres igual de rico si tienes 2 millones de euros en tu bolsillo que si tienes 1 millón en tu bolsillo y 1 millón en la caja registradora de tu restaurante.
De ahí la máxima del value investing de hacer valoraciones «como si fueras a comprar toda la empresa», y no solo una pequeña parte representada con acciones.
De hecho, si te fijas en las empresas que reparten dividendo, la cotización cae en el momento del pago exactamente el valor del dividendo, al igual que caería el precio de tu restaurante. Si estoy dispuesto a pagarte 5 millones por tu restaurante y mañana sacas ese millón que hay en la caja, automáticamente te pago 4. Si decides dejarlo, te sigo pagando los 5.
Échale un vistazo al artículo «¿Y si el precio de mis acciones no sube?», al subtítulo «No me pagues el alquiler, déjame el dinero debajo del sofá». Creo que te ayudará a entender esta cuestión 🙂
¡Un saludo!
Si, los he leído y entiendo el sentido. Sin embargo, realmente no voy a comprar toda la empresa y tarde o temprano venderé, quebrará o heredarán. Cuando venda el precio puede que no recoja esos beneficios no repartidos. Habría que hacer de nuevo el
cálculo sobre lo obtenido realmente, no? Gracias de nuevo.
No tendría sentido porque, en ese caso, las acciones de empresas que no reparten dividendo (como Berkshire Hathaway o Priceline) no valdrían absolutamente nada. Aunque no repartan dividendos, cada acción representa legalmente la propiedad de una pequeña parte de la empresa, así que cuanto más dinero haya en la caja registradora (y cada vez será más si no lo reparte), más respaldo tiene la acción y más debería valer.
Te pongo un ejemplo absurdo. Si tienes una joya de oro, ¿me la venderías por 0 euros? Yo argumentaría que esa joya no reparte ningún dividendo, así que si te pago algo, nunca lo voy a recuperar. Encima me la pueden robar, se me puede perder, si la dejo en custodia del banco me va a costar una pasta cada año… Sin embargo, tú sabes que esa joya vale mucho más de 0 euros, aunque no reparta dividendos. Aceptarías vendérmela por su peso multiplicado por el valor del oro actualmente, no por menos.
Algo similar ocurre con las acciones que no reparten dividendos. El beneficio se queda en la empresa y se va acumulando, por lo que el valor contable de la acción va creciendo y, con este, también irá creciendo su cotización a largo plazo (aunque a corto, lógicamente, la volatilidad puede llevar la acción en sentido contrario, con o sin dividendos).
Otra cuestión es que tú, por cuestiones personales, prefieras invertir tus ahorros en empresas que repartan dividendos para recibir un flujo de ingresos más o menos estable a cambio de sacrificar parte de la ganancia por apreciación de la cotización. En ese caso, por supuesto debes buscar empresas que repartan, que es lo que vas buscando.
Ok, me ha costado seguir el hilo de los por qué que van saliendo pero he llegado a la conclusión que tu decías sobre la tasa descuento. Muchas gracias por tanta ayuda y Felices Fiestas.
Buenos días Antonio, en relación a lo que decías en el artículo sobre Portutextil, me gustaría saber donde puedo encontrar el numero de clientes que tiene una empresa.
Muchísimas gracias y felicidades por este gran blog.
Saludos.
¡Hola, Santiago! El número de clientes puedes encontrarlo en el informe anual. Si no lo mencionan, puedes deducirlo. Por ejemplo, los fabricantes de automóviles pueden decir que «el precio medio por vehículo ha sido de 25.000 euros». Divides las ventas entre esa cifra y ya sabes cuántos coches han vendido 🙂