Ya era hora de ir respondiendo una de las grandes preguntas: ¿por qué te vas a molestar en invertir tus propios ahorros si puedes dejarlos en manos del fondo de inversión que Pepe el del banco te recomienda cada vez que pasas por la oficina?

Si los beneficios de invertir personalmente no te convencieron del todo, puede que acabes cambiando de opinión con las siguientes 4 ventajas que tienes frente a los inversores profesionales para rentabilizar tus ahorros.
1. Puedes elegir en qué te especializas
Si no eres un gestor de fondos profesional, tienes la suerte inmensa de poder especializarte. ¿Estás particularmente interesado o tienes conocimientos profundos de farmacia, minería o turismo? Si es así, tienes lo necesario para ser de los mejores inversores en tu sector.
Incluso si solo puedes dedicarle un puñado de horas semanales a estudiar tu sector y sus empresas, será suficiente para superar con creces los conocimientos de los gestores profesionales que, aunque dedican 40 horas a la semana, solo pueden abarcar superficialmente la cantidad los sectores y sus decenas y decenas de empresas.
Quizá te dé la impresión de que es una pena centrarte en un único sector y perder las oportunidades de los demás. A mí me ocurría cuando empecé a invertir, hasta que me di cuenta de lo siguiente:
Si Caterpillar sube un 30%, Ford sube un 30% y Carrefour sube un 30%, ganarás un 30% si inviertes en las tres empresas. Pero si solo inviertes en una de ellas, también ganarás un 30%.
No es necesario conocer todos los sectores ni invertir en todas las oportunidades que te encuentres. Si conoces a la perfección un sector y tu cartera está compuesta, por ejemplo, un 50% por las empresas de ese sector con más potencial y con otro 50% de índices o empresas sencillas de entender, superarás sin dificultad la rentabilidad de la mayoría de gestores generalistas
Ellos están prácticamente obligados a invertir en todos los sectores y en diferentes zonas económicas porque así lo exigen sus jefes, que responden a la creencia de los partícipes sin conocimientos de que es mejor invertir un poco en todos lados.
Tú no tienes jefes ni clientes ante los que responder, así que puedes invertir toda tu cartera en empresas mineras y en tecnológicas si son los sectores que más dominas y esperas fuertes revalorizaciones. Y cuando creas que no tendrán un comportamiento tan bueno, puedes volver a los índices.
2. Los inversores profesionales no pueden ir a contracorriente
Los inversores profesionales tienen muchos incentivos para invertir tus ahorros donde no te conviene. Si invierten en Telefónica o en el Banco Santander y estas acciones caen, todo el mundo pierde. La culpa es de la economía, del mercado, del Gobierno… pero su puesto de trabajo está a salvo porque no van a despedir a todos los gestores de fondos de inversión.
Por cierto, aquí tienes la evolución de estos dos valores en los últimos 5 años. Probablemente son las dos acciones que más se repiten en los fondos de inversión de España, pero seguro que ningún gestor ha sido despedido por comprar Santander o Telefónica.

Ahora bien, si el inversor profesional se equivoca invirtiendo en empresas desconocidas en las que ningún otro fondo ha invertido, tiene muchas papeletas de que el jefe le pida explicaciones y le ponga de patitas en la calle por ser el único que cometió «semejante disparate». No esperes que el responsable de tu fondo de inversión busque la máxima rentabilidad, a él le conviene la máxima seguridad: invertir en empresas mediocres en las que todos los fondos invierten. Los resultados serán mediocres, pero siempre se podrá justificar con «el mercado es así, por eso los demás fondos también pierden».
No obstante, tú tienes la ventaja de que nadie te juzga mensualmente o trimestralmente. No hay inversores detrás que te piden explicaciones así que puedes invertir en empresas infravaloradas que tardarán un poco más en dar resultados sin tener a nadie detrás que busque resultados inmediatos.
Mientras tanto, los profesionales esperarán a que las acciones y sectores baratos remonten para «acompañar al mercado», cuando el mejor momento para invertir ya habrá pasado.
Incluso los inversores profesionales atrevidos tienen limitaciones. Si gestionan un fondo cuyas normas incluyen la inversión en empresas de capitalización superior a 1.000 millones de €, no podrán invertir en la pequeña empresa cotizada Superinversion S.L. aunque sepan que es la oportunidad del siglo. Están obligados a esperar que la empresa alcance la capitalización mínima de su fondo (es decir, que suba de precio) para poder comprar.
Al contrario, ocurre lo mismo. Un buen inversor profesional limitado por las reglas de su fondo no podrá acumular acciones de algunas empresas cuando se abaraten mucho, sino que estará obligado a vender sus buenas compañías cuando su capitalización caiga y deje de cumplir las reglas del fondo.
3. Te puedes permitir tener paciencia
¿No encuentras ninguna empresa en la que invertir? No hay problema, puedes estar en liquidez al 100% y esperar a que lleguen las oportunidades, lo que te colocará en una posición envidiable cuando caiga el mercado y puedas comprar a la mitad de precio.
Mientras tanto, los fondos de inversión tienen la presión de sus clientes, que no están dispuestos a pagar comisiones a un gestor que tiene el dinero parado. Es más, dependiendo de la legislación por la que se rija el fondo, puede estar obligado a tener un 60 – 70% de sus fondos invertidos… ¡aunque el mercado esté carísimo! ¿Quieres pagarle comisiones a alguien que está obligado por ley a invertir tu dinero en acciones caras?
4. Un fondo de inversión cuesta más de lo que crees
Uno de los mitos más extendidos es que conviene invertir en fondos de inversión porque sus ganancias no tributan hasta que las retires. Sin embargo, las comisiones de los fondos de inversión pueden llegar a ser superiores a los impuestos que pagarías por plusvalías gestionando tu propio dinero y Hacienda seguirá queriendo su parte cuando retires los fondos.
Si obtienes un 10% de rentabilidad anual y pagas un 21% de impuestos al capital, tu ganancia después de impuestos será del 7,9%.
Si tu fondo obtiene un 10% de rentabilidad anual y te cobra un 2,26% anual por la gestión (como el Caixabank Oportunidad, el primero que he encontrado), tu ganancia después de sus comisiones será del 7,7%, y todavía te falta pagarle a Hacienda su parte cuando retires tus ahorros.
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Invertir en fondos de inversión tradicionales es mejor que no ahorrar para el que no esté interesado en aprender a gestionar sus ahorros, pero diría que este no es tu caso.
Hay empresas que son complicadísimas: se encuentran en fase de reestructuración, están muy endeudadas, se dedican a varios negocios muy diferentes… pero tú eres un inversor personal, así que puedes decidir ignorar estas compañías y buscar las sencillas, estables y predecibles, cuyo análisis no presenta tantas dificultades.
Si además te centras en un sector que ya conoces por circunstancias profesionales o personales, tienes personalidad y aprovechas el ahorro de las comisiones a largo plazo, tu dinero estará mejor en tus manos que en las de cualquier otro.
No tienes las limitaciones de los inversores profesionales, ¡aprovéchalo! No hay ninguna razón para jugar con sus reglas 🙂
..sigue asi y no pares… 😉
y no puede ser que un fondo lo haga mejor que nosotros y valga la pena pagar ese 2%, digamos bestinver, azvalor etc.. No puede ser que tambien sea una manera de diversificar (gestor, tiempo, vision etc)..y tampoco el que no nos interese cobrar dividendos y pagar peaje fiscal?
estoy en un proceso de valoracion tambien..
Hola, Relisys,
Sí, hay casos o momentos interesantes. Si un fondo después de comisiones lo hace bastante mejor que tú después de impuestos año a año, es interesante siempre que tardes mucho tiempo en retirar los beneficios. Cuando lo hagas, tendrás que pagarle a Hacienda, sí, pero puede que este gasto extra se compense con la reinversión de los beneficios adicionales del fondo.
Para ello se tienen que dar los dos puntos clave, que la inversión sea a muy largo plazo (nada de retirar los beneficios en 2-3 años) y que el fondo lo haga considerablemente mejor, no solo un poco. Solo de esta manera el fondo conseguirá superar tu rentabilidad lo suficiente para que, cuando retires el dinero y pagues el peaje fiscal, todavía te compense.
Por otra parte, hay otros beneficios muy claros, como el ahorro de tiempo. Quizá tú consigues un 10% pero tu fondo te ofrece un 8% sin que tengas que dedicarle ni un minuto a analizar empresas ni controlar el mercado. Menos beneficios y menos aprendizaje, pero también menos esfuerzo y tiempo dedicado.
Por último, hay que tener muy en cuenta el estilo de inversión de cada persona. Si compras empresas para quedártelas durante muchos años, no pagarás ningún peaje fiscal hasta que vendas, por lo que esa ventaja de diferir los impuestos que tienen los inversores profesionales tú también la aprovechas en parte.
Personalmente, tengo un 20% de mi cartera en un fondo cuyo gestor conozco personalmente y con el que comparto filosofía. Él controla mejor que yo el sector bancario y los holdings, así que es una forma de invertir en empresas que no conozco bien fiándome de él y así obtengo una cierta diversificación.
La combinación de fondos/gestión personal acaba respondiendo a muchos factores pero yo diría que la gestión personal siempre tiene que estar ahí, aunque sea minoritaria dentro de la cartera. Es la única forma de aprender a invertir y, si el fondo lo hace mejor que el inversor personal, solo se dará cuenta de cuándo ha alcanzado los conocimientos para superar al fondo si gestiona una parte de sus ahorros 🙂
¡Un saludo!
Gracias Antonio
No concibo la inversión en fondos (ni en acciones en realidad) si no vas a largo plazo, es decir mas de 10-15 años minimo. Al menos esa es mi idea..
Yo empece hace unos dos años y llevo un -7% en mi cartera, eso quiere decir que a fecha de hoy la mayoria de los TOP fondos (no los del monton) lo hacen mejor que yo, aunque entiendo que se le tiene que dar tiempo para hacer una lectura correcta..
Incluso he estudiado muchisimo la opcion de planes de pensiones (los de gestoras importantes) porque no deja de ser un fondo de inversion, con comision mas baja, diferiemiento fiscal, donde prodemos aprovechar el interes compuesto tambien pero con la desventaja de nula liquidez…
Mi idea es diversificar en todo, pero no lo veo claro 100×100
los cracks solo recomendais acciones 100×100 (no fondos, no planes, no sicavs etc) 😉 😉
Yo creo, y es mi humilde opinión, que un particular lo puede hacer mejor que un fondo, pero solo si le dedica el tiempo suficiente y posee cierta formación. Entonces, ¿Son necesarios los fondos? Por supuesto. Son necesarios, y en el caso de AZ Valor, True Value, Metagestión, etc; son instrumentos muy útiles para los ahorradores que no tienen ni tiempo, ni ganas, ni formación para estar analizando empresas.
Un ejemplo sería el restaurante. Conozco personas sin formación en hostelería que preparan platos de caerse al suelo. En muchas ocasiones al nivel de los mejores restaurantes. Se miran recetas, «entrenan» los platos, los maridajes con vinos, dedican tiempo…pero los restaurantes siguen llenos porque mucha gente no tiene ganas ni tiempo de meterse en la cocina después de tropecientas horas de oficina. Más aún si se lo pueden permitir y no entienden absolutamente nada de cocina.
Saludos.
Totalmente de acuerdo. Ademas cuando pierden hay que sumar también las comisiones.
Un saludo.